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5 razones porque el Emprendimiento Social es mejor que la filantropía

Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey

El emprendimiento social ha revolucionado la forma en la que buscamos resolver los problemas sociales, y en muchos casos, está dejando atrás a las fundaciones y las organizaciones de la sociedad civil.      

Cuando decidí cambiar mi camino profesional de las OSCs y ONGs y dedicarme al emprendimiento social, me encontré con la charla TED de Dan Pallotta La forma en la que pensamos acerca de la caridad está completamente mal. Ésta me permitió entender cómo los paradigmas que nosotros mismos hemos creado para las organizaciones filantrópicas no les permiten resolver los grandes problemas sociales, por lo que el emprendimiento social se vuelve una gran alternativa para escalar soluciones definitivas.

El problema no está en sí en el trabajo de las fundaciones; de hecho, hay organizaciones que hacen un trabajo increíble. El problema son más bien los modelos y las reglas que nosotros mismos hemos puesto a estas organizaciones, los cuales limitan su trabajo y les impiden conseguir resultados a gran escala.

¿Lo peor? Esto tiene que ver con temas administrativos y de financiamiento, y es aquí cuando los modelos de emprendimiento superan estas barreras y ofrecen mejores oportunidades para cambiar al mundo.

Según la charla de Dan, los principales puntos que hacen que el emprendimiento social supere a la filantropía son:

1. La compensación de talento

No sólo está mal visto: administrativamente, las organizaciones filantrópicas tienen limitado el poder pagar buenos sueldos a sus empleados. Incluso existen donantes que se rehúsan a que parte de sus donativos se destinen a pagar salarios.

¿Quién podría dirigir mejor una fundación, un graduado de MBA de Stanford con 10 años de experiencia laboral o un recién egresado sin experiencia alguna? Los mejores talentos difícilmente pueden trabajar en el sector de la filantropía, y por ende, la gente con mejores habilidades termina trabajando en bancos y grandes corporativos, alejándose de las posibilidades de resolver problemas sociales.

2. No se puede invertir en publicidad y mercadotecnia

¿Por qué estamos en contra de que las fundaciones hagan campañas de marketing? Supongamos que un donativo de 30 mil pesos permite a una fundación de vivienda construir una casa. Si la fundación usara sus recursos en una buena campaña para conseguir nuevos donantes, posiblemente podría multiplicar esos 30 mil pesos por 5 o por 10 y construir muchas más viviendas.

Es una ecuación muy lógica; sin embargo, está mal visto que las organizaciones filantrópicas inviertan en este tipo de esfuerzos. El problema: tenemos una visión muy cortoplacista con lo que respecta al impacto social.

3. No se toman riesgos

Las fundaciones no pueden invertir en iniciativas de financiamiento con el riesgo de no tener buenos resultados, ya que entonces consideraríamos que están malgastando los fondos.

Si algo hemos aprendido en el sector de emprendimiento es que el fracaso es parte natural del desarrollo de nuevos modelos, y si limitamos el fracaso, entonces limitamos también las posibilidades de encontrar nuevas formas de tener éxito.

4. Prisa por los resultados

En la charla se da cuenta de que Amazon tardó más de seis años en obtener los primeros resultados para sus inversionistas. ¿Qué le dirían los donantes a una fundación que pretende desarrollar o innovar con un nuevo modelo, y el cual tardará un par de años en tener resultados?

Las organizaciones suelen estar bajo presión constante, pues necesitan demostrar de manera inmediata el resultado de sus recursos, quitándoles así la posibilidad de probar cosas nuevas.

5. El no poder generar utilidad

La limitante de generar retorno de utilidad a inversionistas que tienen las fundaciones y OSCs, limita a que la única fuente de ingresos sean donativos que normalmente vienen del dinero “extra” que a una empresa o persona no le importa perder.

Este dinero normalmente no es mucho, y en general, los primeros presupuestos en ser recortados cuando a la empresa no le va bien o quiere aumentar sus utilidades.

Emprendimiento social: brincando barreras

En definitiva, estos puntos deberían enfocarnos en una nueva forma de pensar la filantropía. ¿Y si cambiamos las reglas que aplican a las fundaciones y organizaciones de la sociedad civil?

La buena noticia: por naturaleza, el modelo de emprendimiento social busca utilidad al mismo tiempo que generar impacto, lo que le permite usar sus recursos financieros en las cuestiones que considere más estratégicas. Por ejemplo, contratar a los mejores profesionistas, invertir en su crecimiento, usar el tiempo que necesite para generar los mejores resultados y tomar riesgos para buscar nuevas y mejores soluciones a los grandes problemas del mundo.

¿Qué opinas? ¿A qué otras barreras se enfrenta la filantropía, y cuáles son barreras a las que se enfrenta el emprendimiento social?

No te pierdas la charla completa de Dan Pallota:  https://youtu.be/bfAzi6D5FpM

D.R.© Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México.
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